# 🍼 ¿Cuánto cuesta el litro de leche materna?
Hace poco vi en Instagram un video que intentaba calcular el valor económico de la leche materna. Y me pareció fascinante. 🤔
Aunque inmediatamente pensé:
¿Por qué no calculan cuánto le cuesta a la mujer producirla? 😳
Porque, queridos economistas, producir un litro de leche materna no es exactamente como llenar una botella en el supermercado. 🛒
Yo fui madre y puedo afirmar, desde mi experiencia, que, desde el sacaleches, levantarse de madrugada, lavar las piezas y esterilizarlas, almacenar la leche, llevarla al trabajo, encontrar un lugar donde extraérsela, regresar a trabajar y, si tenía suerte, recordar dónde había dejado el recipiente, un litro de leche materna cuesta más allá de sus cálculos. 💸
👶 Primer bebé: ilusión, emoción y… ¿ahora qué hago?
Con mi primera hija estaba emocionadísima. Había comprado todo. TODO: accesorios, cremas, cojines, información, consejos y hasta música relajante. 🎶 Finalmente llegó el momento. Ella tenía hambre. Y entonces apareció el primer obstáculo:
Los visitantes… 👀
La habitación repleta de gente sacándole fotos al bebé mientras ella lloraba desesperadamente de hambre. 📸😭 Yo, recién operada, tratando de descubrir el final del túnel de la maternidad, mientras a mi alrededor parecía que se desarrollaba un photo shoot. Después de un rato, tuve que pedirle educadamente a mi esposo que invitara a los visitantes a salir.
Porque, vamos… ¡Era mi pecho, mi bebé y mi primer intento de lactancia! No necesitaba público. 😂
Finalmente nos quedamos solas. Y ahí descubrí un pequeño detalle: no tenía idea de cómo alimentar a mi propia hija. 😳
Así que mi marido y yo tuvimos que ensayar métodos de psicología postraumática ante una bebé que no dejaba de llorar, hasta que la enfermera llamó a la Liga de la Leche Materna. No sé si porque creyó que torturábamos a la bebé o temió que la matáramos de hambre. 😬
Y llegaron. Yo esperaba una especie de clase magistral. Que en realidad fue:
—A ver, señora, vamos a acomodar esto. 🤷♀️
Y ahí estaba yo, intentando aprender una habilidad ancestral que, aparentemente, todas las mujeres sabían hacer… excepto yo. 😂
Mi primera hija, mientras tanto, continuaba en la inseguridad alimentaria. Y yo pensando: ¿En serio nadie vende leche materna orgánica o natural? 🥛
👶 Segundo bebé: ahora sí soy una profesional
Para mi segunda hija ya era una experta. Bueno… una experta con presupuesto. 💼
Tenía sacaleches, horarios, cremas, horas de visita, plan de alimentación, leche en polvo de emergencia y un marido bien adiestrado en el arte de darle a chupar el dedo inmediatamente después del primer berreo. Esta vez pensé: “A mí no me vuelve a agarrar desprevenida.”
Ja. Ja.¡Qué ilusa! 😂
Resultó que mi segunda hija era alérgica a la lactosa. 😳
Y entonces descubrí que la leche especial para bebés tiene un precio que hace que uno se replantee la paternidad, además de ser escasa. Cada vez que abríamos una lata, esperábamos que saliera un diamante. 💎
Así que optamos por los dos métodos, lo que repercutió en mi propio sistema digestivo, con una dieta libre de lácteos para estar apta. Adiós queso. Adiós helado. Adiós libertad. 🧀🚫🍦🚫
Y mientras mi lactancia ocurría, yo continuaba trabajando. 💻
Y aquí viene la parte interesante. En mi oficina estipularon limitar las horas de lactancia.
Y hoy, mirando hacia atrás, pienso que probablemente el estrés que yo acumulaba durante el día terminaba viajando directamente por mis hormonas hasta mi hija.
Porque producir leche materna aparentemente requiere: nutrientes, agua, descanso, paz mental y un ambiente laboral sano. 🌿
💼 El verdadero precio de la maternidad
Porque, hablando de costos, la leche materna fue solamente una parte de la factura.
Mi embarazo me costó un guardarropa, un empleo, varias promociones y estrés organizacional. 💸
La explicación fue más o menos:
—Como acabas de regresar de maternidad, eres la única mujer del equipo y, además, tienes un esposo que puede mantenerte, consideramos que eres la mejor opción para salir de la empresa o quedarte en tu posición eternamente.
Qué bonito. 😌
No sabía que mi estado civil formaba parte de mi currículum o que, aparentemente, mi esposo venía incluido en el paquete de prestaciones corporativas. 😂💼
🌙 Y después llegaron las largas noches…
Por alguna razón, mi esposo —que en aquella época se levantaba de madrugada para participar en conferencias telefónicas internacionales— podía estar a las cuatro de la mañana completamente lúcido, con audífonos y claramente concentrado. 🎧💻
Yo, en cambio, después de dos cesáreas, anestesia, hormonas, dolor y privación de sueño, estaba funcionando con la capacidad cognitiva de una papa cocida. 🥔
👶 ¿Y el tercer bebé?
Para cuando llegó la posibilidad de un tercer hijo, mi sistema nervioso ya había tenido suficiente. 🫠
Decidí ni siquiera intentarlo. No porque no quisiera, sino porque para entonces entendí algo que nadie me había explicado: el costo de la leche materna no se mide solamente en litros. Se mide en horas y promociones laborales.
Así que sí.
Me parece muy interesante calcular cuánto vale un litro de leche materna. 🍼💰
Pero la próxima vez que alguien me diga:
—La leche materna es gratis.
Yo probablemente responda: “Claro. Y el trabajo de producirla también.” 🙃
Porque si vamos a ponerle precio al litro… pongámosle precio a todo lo que tuvo que hacer esa mujer para producirlo.
Y ahora quiero saber de ti:
💬 ¿Cuánto te costó a ti tu litro de leche materna?
Porque sospecho que, si hacemos bien las cuentas, ese litro sale bastante más caro de lo que parece.
Atentamente,
Lucha Lechestain






Comentarios